Archive for July, 2007

Thursday, July 19, 2007

A favor del entendimiento, basta de incoherencias!

Somos José, de Salto República Oriental del Uruguay, y Paola, de Concordia, Argentina. Tenemos 20 años, nos conocimos hoy y nos propusimos hablar sobre un tema que sigue dando vueltas en círculo sin llegar a ningún lado: LAS PAPELERAS.

Pensamos que sería interesante compartir nuestras ideas, y así poder mostrar al mundo si es necesario, que se puede lograr entendimiento, sin necesidad de peleas, a pesar de las diferencias.

Yo, como ciudadano uruguayo, opino que perdimos la conciencia, ya no se razona más, ya no se piensa más, vivimos en un mundo que nos da todo, todo! para que  podamos vivir plenamente con paz, alegría, felicidad. Pero en cambio nosotros ¿que sacamos de eso? La paz la convertimos en violencia, la alegría en odio y la felicidad en basura!.. Entonces esto me hace cuestionarme,  me salen muchas preguntas  y muy pocas respuestas. Por ende de esta confusión no llego a nada y así estamos, así estamos las personas, unas tirando para un lado otras para otro, todos defendiendo sus ideales. Ojo que no estoy diciendo que este mal, todo lo contrario me parece que está perfecto, pero tenemos que ser un poco más lógicos, tener un poco de conciencia y decir “si, eso hace mal, a pesar que beneficie”.

Es un poco lo que tenemos que pensar tanto argentinos como uruguayos, viniendo al tema de “Las Papeleras” (en fin de eso se trata esta carta). 

Y al decir “Papeleras” queremos englobar todo, no solo Botnia, si no todas! Tanto argentinas como uruguayas y de demás países, pero no me quiero ir muy lejos con esto, quedémonos dentro de lo que es “nuestro conflicto”.

Las papeleras contaminan, en más o menos grados que otras plantas, pero en si contaminan, digamos que es un granito más de arena que cae de un reloj al cual se le está acabando el tiempo y el cual no tiene vuelta.

Yo, como ciudadana argentina, opino que el Río Uruguay es un Gran Tesoro, que es nuestro, y cuando digo “nuestro” hablo de argentinos y uruguayos.

Quizás no esté en lo correcto, pero hoy, con 20 años pienso que por lo menos en algunas ocasiones, sin irnos a los extremos por supuesto, es preferible que mucha gente se moleste porque se corte un puente, a pesar de que se viole el derecho para transitar libremente, antes de alguna vez tener que ver un Río, que conocí libre de contaminación, destruido, destruido para mi,  para los que vienen, para nuestros amigos uruguayos también.

No siento que sea insensato pensar en proteger algo como el agua, que es tan demandada por países en los que ya no saben qué hacer para cuidarla, para ahorrarla.

Tristemente considero que sería tan innecesario estar jugando con la posibilidad de terminar totalmente enfrentados, no solo Argentina y Uruguay, sino también los mismos argentinos, diciendo “estoy en contra de las papeleras”, “no se va a llegar a nada así”, “pero si en Argentina hay papeleras, por qué no puede haber en Uruguay?”, “me parece ridículo que estén cortando un puente, que no nos dejen trabajar”, esta última frase por alguna extraña razón hace preguntarme: “es que  pensamos en lo que está pasando ahora, y no en lo que puede suceder después?”.

De dónde nació esta “rivalidad”? de qué hablamos?… no nos llevamos siempre bien?… no nos ayudamos siempre a caso?… no viven en Uruguay ciudadanos argentinos, y en Argentina gente de Uruguay?.

Me da la impresión que “nos vendieron un motivo” para llegar a esta situación y que ambos entramos en el juego.

Por mi parte solo quiero agregar que deseo que quede claramente expresado que me parece justo pensar en defender de la mejor forma posible al Río Uruguay de la contaminación, pero siempre pensando en que va a ser un bien para los de nuestro lado y para el otro también, que sea para beneficio de uruguayos y argentinos.

Cuando decidimos escribir esto, todavía pensábamos distinto, y es que uno estaba a favor de Botnia y otro en contra, y después de analizarlo unos minutos creímos que se podía rescatar algo bueno, y es que siempre hay que ser fiel a nuestras ideas, para empezar por respetarnos nosotros, y luego a los demás.

Así, quisimos expresar nuestra preocupación no solo por la contaminación y por sus consecuencias; también para defender la relación que une a nuestros pueblos, porque somos hermanos, porque estemos de acuerdo  o no parece que pasa más por una cuestión política, y porque en definitiva aunque lleguemos a pasar el límite de la violencia entre nosotros, la verdad es que ni a Botnia ni a Finlandia les va a importar, así que, por qué no pensamos en que nos interese a nosotros?. Hasta dónde sabemos… los perjudicados o beneficiados en TODO sentido… SOMOS NOSOTROS.

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Friday, July 6, 2007

Bullying, el cruel acoso entre chicos

Hace tiempo no escribo… prometo hacerlo durante las vacaciones que comienzan mañana. De todos modos, no me olvido del Blog y de los que tienen la amabilidad de leer lo que puedo llegar a compartir con ustedes.

Bien, quizás les resulte extenso este artículo, pero lo leí y me pareció interesante al menos leerlo. Quizás le interese, quizás no. Creo que leyendo el título y copete pueden decidir si vale o no la pena seguir leyendo:P.

Bullying, el cruel acoso entre chicos

Un alumno hostigado, en forma repetida y durante un tiempo prolongado, por otro que actúa como líder de un grupo sin que los adultos lleguen a enterarse. Esta forma de violencia incide en el rendimiento escolar de chicos de entre 11 y 17 años, provoca ausentismo, bajas notas y hasta abandono de los estudios. Todos sufren: las víctimas y los victimarios. Los expertos aseguran que es el síntoma de una sociedad en crisis, donde la violencia es la regla y no la excepción.

DANIELA PASIK

El gordito de la clase del que todos se ríen en la hora de gimnasia. La flacucha de aparatos y anteojos a la que nadie invita a los cumpleaños. Un grupo de niños señalando con el dedo a un compañero que ya no quiere volver a clase. Cirilo Tamayo y Siracusa, aquellos bravucones de Señorita maestra, no fueron una ficción creada por Abel Santa Cruz. Existen desde siempre en cada escuela de la vida real. Y también están los Palmiro Caballasca, esos alumnos que sufren en silencio el maltrato de sus pares.
La traducción de bullying sería algo así como bravuconeo y es el nombre que se le da al fenómeno de acoso entre compañeros de estudios. “Es también llamado intimidación, hostigamiento, matonaje o bravuconada y, lamentablemente, se está convirtiendo en un tema acuciante de la realidad escolar en todo el mundo”, explica en un capítulo de su libro La comunicación con los padres el doctor Rolando Martiña, que también es miembro del equipo Programa Nacional de Convivencia Escolar del Ministerio de Educación de la Nación.

En diálogo con PERFIL, profundizó: “La violencia ocasional no es lo mismo que el bullying, que sucede entre pares y es similar al comportamiento mafioso. Es una subcultura de la que los adultos muchas veces ni se enteran. Lo más peligroso es que la víctima un día puede explotar, entonces va con un arma al colegio y protagoniza una tragedia como la de Carmen de Patagones”.
No hay cifras oficiales en nuestro país sobre este problema y, al respecto, desde el Ministerio de Educación porteño dicen que “el bullying es un atravesamiento de lo que pasa en la sociedad, por lo que habría que trabajar con los adultos para solucionarlo”.

Guillerma Bottassi, a cargo del Programa de Asistencia Socioeducativa en las escuelas medias del Gobierno de la Ciudad, reconoce: “Por supuesto que hay situaciones de violencia entre pares”, pero agrega que “el colegio es una caja de resonancia de lo que pasa en la sociedad”.

La ley de la selva consiste en que el más fuerte se come al más débil y, más allá de cualquier buena intención, muchas veces el sistema colabora en contra. Aurora Ayciriex, maestra de sexto grado en una escuela pública enclavada en la frontera de Lugano 1 y 2, dice: “La violencia social está en todas partes. Incluso desde el Estado para conmigo y los chicos, cuando me hacen cargo de 39 pibes en un aula y, obviamente, no llego a profundizar todo lo que quisiera con cada uno”.

El paradigma lo muestra la telenovela infantil Patito Feo: no por nada es éxito de rating. Es algo que sucede cada día, silenciosamente y sin distinguir niveles socioeconómicos. “Con el auge de la comunicación, no se sabe si es que las cosas pasan más o se saben más. Los docentes, mayormente, no están en condiciones de afrontar este tipo de problema. Les faltan herramientas de todo tipo”, sentencia Martiña.