Archive for ‘Letras’

Friday, January 28, 2011

¿Qué era eso de Libertad?

Declaración Universal de Derechos Humanos:

Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

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Títulos que leímos (por internet, valga la aclaración) este 28 de enero de 2011.

Un nuevo apriete de camioneros complicó anoche la salida de Clarín: “Con las remeras y chalecos que los identificaban con la frase ‘Moyano conducción’, los gritos se centraron en los diarios Clarín y La Nación. Como ocurrió el 14 de diciembre pasado –repitiéndose tres veces en los últimos 40 días– se reiteraron los cánticos y gritos amenazantes”.

Bloquean la salida de LA NACION: “Desde las 21.30 de ayer, un grupo de alrededor de 60 personas del sindicato de Camioneros bloqueó los dos portones de la distribuidor. Alrededor de las 4, pudieron salir tres camiones. Sin embargo, los manifestantes no dejan que ingrese el personal de la distribuidora por lo que se dificulta la salida del resto de los vehículos”.

En twitter informaban, #Egipto bloquea el acceso a Internet y el envío de mensajes a móviles http://bit.ly/fkUu8A:

•             Las protestas comenzaron en Túnez y parece que ha habido un “contagio”

•             En Egipto o Yemen se han sucedido las manifestaciones

“Desde Egipto, la enviada especial de TVE, Rosa Molló, asegura que la situación es muy tensa. Aunque El Cairo ha pasado una noche relativamente tranquila, en otras ciudades como Suez o en el Sinaí, no. De hecho en esta última se han dado enfrentamientos entre los ciudadanos y la policía con fuego real”.

En diferentes lugares del mundo y por distintos motivos pero que acaban generando el mismo efecto.  Que respondan: ¿cuánto más se va a atacar a la libertad de expresión, a la libertad de prensa?.

Ayer, en Diario “La Nación” una editorial daba cuenta de que lo sucedido en México, con el asesinato en 2010 de 11 periodistas y una decena de atentados contra sedes de medios de comunicación ha producido tragedias en reiteradas oportunidades. Es por esto, por la preocupación sobre el estado de la libertad de prensa en América, que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha declarado a 2011 como el Año de la Libertad de Expresión.

Ya no sé si es ingenuo, descabellado o simplemente memo de mi parte, preguntar una vez más “¿a dónde llegaremos?, ¿hasta cuándo?”. Encontrarle un sentido a todo esto es una tarea que, para mí, se trunca porque no lo tiene, tendrá motivos… pero hasta los locos tienen motivos para hacer locuras. Quizás muchos afirmen que pierdo tiempo pensando en el asunto aunque no lo creo. Esto es serio, “1984” de Orwell, Gran Hermano, cualquier novela, show o  ficción ya son ínfimas  al lado de lo que nos ocurre como sociedad. Dejemos de jugar a ser Dioses que no somos, seamos dueños de nuestras convicciones, no marionetas.

Paola Moreira

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Sunday, October 10, 2010

Literatura de la mano de “la madre de todos los vicios”

Jean Rhys

[Una mujer que sabía  provocar]

-Poseedora de un talento a la hora de escribir-

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(Roseau24 de agosto de 1890 – Exeter14 de mayo de 1979), cuyo nombre original era Ella Gwendolen Rees Williams, fue una novelista caribeña de la primera mitad del siglo XX. Sus primeras novelas fueron publicadas durante las décadas de los años 19201930, hasta la publicación de su novela Wide Sargasso Sea en 1966, no fue considerada una figura literaria de relevancia. La precuela de la novela Jane Eyre de Charlotte BrontëAncho mar de los Sargazos (Wide Sargasso Sea), ganó en 1967 el prestigioso premio literario otorgado por WH Smith, el WH Smith Literary Award.

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“En esta habitación me despierto temprano, me quedo en la cama, temblando, porque hace mucho frío. Por fin Grace Poole, la mujer que cuida de mí, enciende el fuego con papel, ramitas y carbón. Se arrodilla para avivarlo con el fuelle. El papel se enconge, las ramitas crepitan y chisporrotean, el carbón arde y se vuelve incandescente. Finalmente saltan llamas, que son muy hermosas. Salgo de la cama y me acerco a mirarlas, y me pregunto por qué me han traído aquí. ¿Por qué razón? ¿Qué se supone que debo hacer? Cuando llegué pensé que estaría aquí sólo un par de días, una semana a lo sumo. Pensé que cuando lo viera y hablase con él me mostraría astuta como las serpientes e inofensiva como las palomas. Te ofrezco todo lo que tengo -pensaba decir- y prometo no volver a molestarte si me dejas marchar. Pero él no vino.”

P. 177. El ancho mar de los Sargazos. Jean Rhys.
Lumen. 2009. Traducción de Catalina Martínez Muñoz.

Este es un fragmento de la historia de Antoinette Cosway, esa mujer criolla, encerrada en una habitación de la mansión de Jane Eyre deCharlotte Brontë y que cautivó la curiosidad de Jean Rhys.

Monday, February 1, 2010

Adiós del Mundo a Tomás Eloy Martínez

    Exitoso escritor y periodista argentino. Falleció hoy con 75 años a causa del cáncer.
    Carmen Caffarel, directora del Instituto Cervantes expresó que Eloy Martínez fue uno “de los autores que convirtieron el periodismo en obra literaria y la literatura en deudora del periodismo”,  e indicó que: “su obra narrativa, ensayística y periodística, así como su compromiso cívico, permanecerán como una de las referencias fundamentales de la cultura en lengua española del último medio siglo”.
    El  escritor mexicano Carlos Fuentes, deploró la muerte de su colega argentino Tomás Eloy Martínez y dijo que “merecía muchos reconocimientos” entre ellos el Premio Cervantes de Literatura.
    En Diario La Nación, Santiago Kovadloff (filósofo, ensayista, poeta, profesor, traductor y antólogo de literatura de lengua portuguesa) escribió a Eloy Martínez, extraigo un segmento de su expresión: “Tomás fue un notable pintor de atmósferas. Lo fascinaban las singularidades, lo irrepetible. Sabía fijar en expresiones únicas el flujo del tiempo que no vuelve. Ilustró con fervor su creencia de que era en la ficción donde los hechos del pasado recobraban la intensidad y la elocuencia que el transcurso del tiempo les arrebata.
    El azar nos llevó a coincidir en numerosas circunstancias. No fuimos amigos íntimos pero celebramos siempre nuestros encuentros casuales mediante complicidades momentáneas y una cordialidad sostenida.
    A fuerza de cruzarnos en tantas latitudes, confiaba hasta hoy que volveríamos a vernos. Ahora sé que no. Que ya no”.
    Los diarios del mundo se hacen eco del fallecimiento de este fantástico escritor y periodista.
    Ariel Dorfman recuerda en Clarín su “admiración” por un autor “de una generosidad que nunca cesó hasta el día de su muerte”.
    Desde Alemania, Osvaldo Bayer lo definió como “el más brillante periodista situacionista”.  Pacho O´Donnell destaca su calidad como escritor y su solidaridad.
    El diario español El País titula en su portada Internacional “Fallece Tomás Eloy Martínez”; El Mundo, también de España, subraya que muere “el novelista de Perón y Evita”. El matutino La Vanguardia, de España, y las agencias DPA y AFP remarcan que falleció a los 75 años “el prestigioso periodista argentino tras una larga lucha contra el cáncer”.
    Por otra parte, La Tercera, de Chile , destaca que fue columnista de varios medios gráficos y remarca su trayectoria. Reuters también da cuenta del fallecimiento en Buenos Aires del escritor y periodista argentino.
    Abc.es escribe: Argentina despide a Tomás Eloy Martínez; A un lado y otro del Atlántico todos lloran la muerte del escritor.
    La muerte de Tomás Eloy Martínez ocupa hoy la portada de la totalidad de la prensa argentina. El «escritor al servicio de la historia», como le describe el diario argentino La Nación, protagoniza con su muerte la noticia más triste. El mundo de la literatura, el periodismo y la política presentan sus condolencias frente a la pérdida de un gran autor y de un maestro de periodistas.
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    TRAYECTORIA
    Tomás Eloy Martínez nació en Tucumán, Argentina, en 1934. Se graduó como licenciado en Literatura Española y Latinoamericana en la Universidad de Tucumán y obtuvo en 1970 una Maestría en Literatura en la Université de París VII.
    En Buenos Aires fue crítico de cine del diario La Nación (1957-1961) y jefe de redacción del semanario Primera Plana (1962-1969). Entre 1969 y 1970 fue corresponsal de la editorial Abril en Europa, con sede en París, y luego director del semanario Panorama (1970-1972). Dirigió el suplemento cultural del diario La Opinión (1972-1975).
    Entre 1975 y 1983 vivió exiliado en Caracas, Venezuela, donde fue editor del Papel Literario del diario El Nacional (1975-1977) y asesor de la Dirección de ese mismo diario (1977-1978). Allí fundó El Diario de Caracas, del que fue director de redacción (1979).
    En 1991 participó en la creación del diario Siglo 21 de Guadalajara, México.
    En junio de 1991 creó el suplemento literario Primer Plano del diario Página/12 de Buenos Aires, que dirigió hasta agosto de 1995. Desde mayo de 1996 es columnista permanente del diario La Nación de Buenos Aires y de The New York Times Syndicate, que publica sus artículos en doscientos diarios de Europa y las Américas.
    Además de su trayectoria periodística y literaria ha desarrollado una extensa carrera académica que comprende conferencias y cursos en importantes universidades de Europa, Norteamérica y Sudamérica, así como su vinculación como profesor a la universidad de Maryland (1984-1987). Desde julio de 1995 es profesor distinguido de Rutgers University en New Jersey y director del Programa de Estudios Latinoamericanos de esa universidad. Recibió títulos de doctor honoris causa de la Universidad John F. Kennedy de Buenos Aires y de la Universidad de Tucumán.
    Ha sido fellow del Wilson Center de Washington DC, de la fundación Guggenheim y del Kellogg Institute de la Universidad de Notre-Dame, Indiana.
    Ha publicado las siguientes obras: el ensayo Estructuras del cine argentino (1961); la novela Sagrado (1969); el relato periodístico La pasión según Trelew (1974), cuya tercera edición fue quemada en la plaza del III Cuerpo de Ejército, en Córdoba, por la dictadura militar; los ensayos de crítica literaria Los testigos de afuera (1978), y Retrato del artista enmascarado (1982); la colección de relatos Lugar común la muerte (1979); las novelas La novela de Perón (1985) y La mano del amo (1991) y, por supuesto, Santa Evita (1995), la novela argentina más traducida de todos los tiempos. En 1996, publicó Las memorias del general, una crónica sobre los años 70 en la Argentina.
    Es también autor de diez guiones para cine, tres de ellos en colaboración con el novelista paraguayo Augusto Roa Bastos, y de varios ensayos incluidos en volúmenes colectivos.
    Ha sido jurado de numerosos premios literarios, de festivales de cine y de becas internacionales.
Monday, February 23, 2009

“Una política educativa de fondo”

Así definió el Ministro de educación del gobierno de Buenos Aires, Mariano Narodowski la implementación de enseñanza del idioma inglés desde primer grado, a partir de lunes próximo.
La iniciativa comprende a más de 20.000 chicos de las 439 escuelas estatales primarias de Capital.
En los 190 colegios porteños de turno mañana, la carga horaria será de 3 horas cátedras por semana (120 minutos en total). Mientras que en las 249 instituciones restantes de jornada completa (mañana y tarde), los chicos tendrán 5 horas semanales de inglés, una carga horaria equivalente a unas 3 horas y media por semana.

Saturday, December 20, 2008

Excusa para compartir

Hoy tuve que leer en un examen este texto, es muy bonito y con “bonito” no me refiero a alegre, pero sí a que es sumamente interesante y de una excelente escritora como Silvina Ocampo.


“ANILLO DE HUMO*

________________________silvinaocampo

Recuerdo el primer día que viste a Gabriel Bruno. El caminaba por la calle vestido con su traje azul, de mecánico; simultáneamente, pasó un perro negro que al cruzar la calle, fue atropellado por un automóvil. El perro, aullando porque estaba herido, corrió junto al paredón de la vieja quinta, para guarecerse. Gabriel lo ultimó a pedradas. Desdeñaste el dolor del perro para admirar la belleza de Gabriel. ­¡Degenerado! ­exclamaron las personas que te acompañaban. Amaste su perfil y su pobreza. Una tarde de Navidad, en la quinta de tu abuela, repartieron en las caballerizas (donde ya no había caballos sino automóviles), ropa y juguetes para los niños del barrio. Gabriel Bruno y una intempestiva lluvia aparecieron. Alguien dijo: ­Ese chico tiene quince años; no tiene edad para venir a esta fiesta.

Es un sinverguenza y, además, un ladrón. El padre por cinco centavos mató al panadero. Y él mató un perro herido, a pedradas. Gabriel tuvo que irse. Lo miraste hasta que desapareció bajo la lluvia. Gabriel, hijo del guardabarreras que mató no sé por cuántos centavos al panadero, para ir de su casa al almacén pasaba todos los días, con la esperanza tal vez de verte, por un callejón que separaba las dos quintas: la quinta de tu tía y la quinta de tu abuela materna, donde vivías. Sabías a qué hora Gabriel pasaba, galopando en su caballo oscuro, para ir al almacén o al mercado, y lo esperabas con el vestido que más te gustaba y con el pelo atado con la más bonita de las cintas. Te reclinabas sobre el alambrado en posturas románticas y lo llamabas con tus ojos. Bajaba del caballo, saltaba el zanjón para acercarse a Eulalia y a Magdalena, tus amigas, que no lo miraban. ¿Qué prestigio podía tener para ellas su pobreza? El traje de mecánico de Gabriel las obligaba a pensar en otros varones mejor vestidos. Hablabas a Eulalia y a

Magdalena de Gabriel Bruno el día entero, en vano. Ellas no conocían los misterios del amor. Todos los días, a la hora de la siesta, corriste sola al callejón. De lejos brillaba la cinta de tu pelo como un barco de vela en miniatura o como una mariposa: la veías reflejada en la sombra. Eras la mera prolongación de tu sentimiento: el cirio que sostiene la llama. A veces, en el camino, se desataba el moño; entonces, colocando la cinta entre tus dientes, te recogías el pelo y volvías a atarlo, arrodíllada en el suelo. Como tenía que haber un pretexto para que pudieras hablar con Gabriel inventaste el pretexto de los cigarrillos: llevabas plata en tu bolsillo, se la dabas a Gabriel para que fuera al almacén a comprarlos. Después fumaban, mirándose en los ojos. Gabriel sabía hacer anillos con el humo y te los soplaba en la cara. Reías. Pero estas escenas, tan parecidas a las escenas de amor, iban penetrando en tu corazón apasionado. Una vez unieron los cigarrillos para encenderlos. Otra vez encendiste un cigarrillo y se lo diste. Era en el mes de enero. Jubilosas las chicharras cantaban con ruido de matraca.

Cuando volviste a la casa, oíste que tu padre hablaba con tu madre. Era de ti que hablaban. ­Estaba en el callejón, con ese atorrante. Con el hijo del guardabarreras. ¿Te das cuenta? Con el hijo del que mató al panadero por cinco centavos. Hay que ponerla en penitencia. ­Son cosas de chica, no hay que hacer caso. ­Tiene once años ya! ­dijo tu madre. No se atrevieron a decirte nada, pero no te dejaban salir sola. Fingías dormir la siesta y en vez de correr al callejón, después de almorzar, llorabas detrás de las persianas o del mosquitero. Oíste, entre el casero y un ciclista, un diálogo insólito: hablaban de Gabriel y de ti. Dijeron que Gabriel se vanagloriaba en el almacén hablando de los cigarrillos que fumaban juntos. Decían que te había dicho palabras obscenas o con doble sentido. Te escapaste a la hora de la siesta, corriste al cerco, para perder tu anillo. Gabriel pasó a la hora de siempre. Fuiste a su encuentro. ­Vamos ­le dijiste- a las vías del tren. ­¿Para qué? ­Se cayó mi anillo al cruzar las vías ayer cuando fui al río. Verdad y mentira salían juntas de tus labios. Fueron, él a caballo y tú caminando, sin hablarse. Cuando llegaron a las vías del tren, él dejó su caballo atado a un poste y tú te arrodillaste sobre las piedras. ­¿Dónde perdió el anillo?­te preguntó, arrodillándose a tu lado. ­Aquí­dijiste, apuntando el centro de los rieles. ­Bajaron las señales. Va a pasar el tren. Salgamos de aquí ­ exclamó con desdén. ­Quiero que nos suicidemos ­le dijiste. Te tomó del brazo y te arrastró afuera de las vías, justo a tiempo. Las sombras, la trepidación, el viento, el silbato del tren, con mil ruedas pasaron sobre tu cuerpo. Para Semana Santa, Gabriel te siguió hasta la iglesia. Lo miraste dentro del aire con incienso de la iglesia, como un pez en el agua mira un pez cuando hace el amor. Fue la última entrevista. Durante veranos sucesivos, lo imaginaste deambulando por las calles, cruzando frente a las quintas, con su traje de mecánico azul y ese prestigio que le daba la pobreza.

Sunday, July 6, 2008

“Lo Más Fino”: Pastillas del Abuelo

Si encontrás algo más fino
que el filo de tu silencio
sólo entonces te amaré.

Rebuscada tu respuesta
tanto como tu cabeza
tenía que ser mujer.

Yo sólo quería unos mimos
un suspiro de tu ombligo
una sopa con sabor.

Eras un rompecabezas
disfrazado de princesa
eras puro rocanrol.

de este amor que
Nunca vio la luz
no sintió el calor
no sufrió el dolor
no vivió el morir
muy grande la cruz
muy chico el honor
enana actitud
de vivir mejor.

Ya había encallado mi barco
En medio de tu pollera
Nunca fui buen capitán.

Aunque a veces digo basta
en las noches de subasta
me la juego hasta ganar.

Como toda señorita
eras bien histeriquita
eras una ola en el mar.

Siempre cinco para el peso
siempre abrazo, nunca un beso,
y ahora ni torta ni pan.

Ni este amor que
nunca vio la luz...

sólo me quedan recuerdos
de ese sueño momentáneo
viejos tiempos de adicción.

A planteos poco cuerdos
al placer del desengaño
a la dulce confusión.

Sólo me queda el consuelo
de saberme muy tranquilo
yo ya sé que la peleé.

Me pensaba que era el ciego
me pensaba que era el pueblo
que era el tuerto y que era el rey.

de este amor que
nunca vio la luz...
nunca vio la luz...