Archive for ‘Paro Agropecuario’

Thursday, July 17, 2008

Todavia hay democracia!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Cobos votó por el “NO”!.

35 minutos de discurso.

Tras el empate pidió cuarto intermedió, se votó nuevamente y hubo empate. Finalmente dijo que se diría que institucionalmente tendría que apoyar como compañero de fórmula de la presidente; pero que su corazón le dice otra cosa, le pidió disculpas a Cristina K, dijo que es el día más difícil de su vida.

Hizo memoria, dijo que es hijo de personas con estudios primarios, sin historia, sin apellido; recordó que fue un orgullo ser gobernador de su provincia.

Se lo vió nervioso, presionado. VOTÓ QUE NO.


JULIO COBOS. VICEPRESIDENTE DE LA NACIÓN

ARGENTINA

ARRIBA ARGENTINA!

Advertisements
Thursday, July 17, 2008

DEFINE COBOS

“Está el país partido”

[En vivo, desde el Recinto]

Wednesday, June 11, 2008

El conflicto agropecuario llega a Reino Unido

Importadores británicos de carne pampeana se quejan por la irregularidad del abastecimiento. En consecuencia, el país sudamericano ha dejado de ser un proveedor “confiable”, lo que favorece a los exportadores de Australia, Nueva Zelanda y Uruguay.

El paro del campo argentino se está haciendo sentir no sólo en Argentina sino en los países a los que el país sudamericano provee de materias primas. Esta vez, los minoristas británicos que ofrecen carne argentina se quejan por el desabastecimiento y la suba de precios, por lo que se encuentran en la búsqueda de proveedores “más confiables”, como Australia.

El conflicto entre el campo y el Gobierno argentino, entonces, no parece limitarse a las fronteras del país, sino que las traspasan. En Reino Unido, importadores de carne pampeana, fundamentalmente empresas de catering y parrillas inglesas, se vieron afectados tras los 90 días de protesta ininterrumpida del agro argentino. En efecto, la carne pampeana (considerada un bien de lujo por esas regiones), vendida hasta el inicio de la crisis agropecuaria a cerca de 6 libras (40 pesos argentinos) por bandeja de dos bifes de cuadril, desde marzo brilla tanto por su ausencia como por su intermitente reemplazo por cortes uruguayos.

Las principales quejas partieron de la National Beef Association, el organismo que regula el mercado cárnico en Reino Unido. Su titular, Duff Burrell, reveló que Argentina pasó a engrosar la lista de los proveedores “no confiables”.

Burrell dijo que las cargas argentinas llegan a demorar “al menos un tercio más que hace un año”, lo que dificulta seriamente el consumo de carne, ya que Inglaterra importa alrededor del 25% del consumo interno. “No han hecho otra cosa que demostrarnos que simplemente no podemos confiar en Argentina como proveedor, viéndonos obligados a importar más de otros mercados como Australia y Nueva Zelanda. Esperamos mucho tiempo, pero hay un límite para la paciencia”, aseguró Burrell.

“Hemos tenido problemas con el abastecimiento de carne, debido a la merma en el flujo exportador desde Argentina. Y estos inconvenientes aún no se han solucionado del todo, ya que, por ejemplo, el último contenedor lo recibimos hace tres semanas, y no sé si vamos a recibir otro”, indicó el inglés Tim Hickson, uno de los principales importadores de cortes cárnicos de calidad, quien también destacó una “importante suba de precios” como una de las dificultades con las que debió lidiar en los últimos tiempos.

Siguiendo con la línea de reclamos, Zeeb Godik, dueño de la cadena de restaurantes Gaucho (la más importante del país que sirve alimentos y bebidas argentinas) lamentó “profundamente” los “serios” problemas de abastecimiento de carne. “Nuestra empresa es una verdadera embajadora de la Argentina desde hace 31 años, y me preocupa mucho lo que está sucediendo”, señaló el empresario de origen israelí, que además de contar con 10 sucursales del restaurante en las Islas Británicas, posee otras 15 con el mismo nombre en Holanda, donde se inició con el negocio de vender comidas y bebidas argentinas de alta calidad. Según Godik, entre los mayores inconvenientes se encuentra el aumento del precio de la carne, que debe ser enviada por avión tras haber sido retenida en contenedores en Buenos Aires por largos períodos.

Tuesday, May 27, 2008

Cristina in the land of make-believe

THE ECONOMIST publicó un informe acerca de los 5 meses de gestión de Cristina K, el cual muchos medios catalogaron como “demoledor”.

Diario Perfil tomo esta noticia y en este sentido, expuso lo manifestado por la reconocida revista, quien acusa en su última edición a la Presidenta de haber tenido una respuesta “reveladoramente autoritaria e impropia de un político” ante los reclamos del campo.

Bajo el título “Cristina en el país de hacer creer”, la nota da cuenta de los distintos avatares que, en apenas cinco meses de gobierno, minaron la popularidad de la mandataria al punto de que -dice The Economist– “recientes sondeos de opinión le dan sólo un 35 por ciento de imagen positiva“.

Tras considerar que en el poco tiempo de mandato que lleva la Presidenta el país está “peor” tanto económicamente como en lo que a tensiones sociales y relaciones internacionales se refiere, el semanario afirma que el Gobierno atraviesa un “caos” y genera “poca confianza” en los inversores extranjeros, lo que se refleja en que “los bonos argentinos han caído vertiginosamente”.

Luego de revelar que “de acuerdo con cálculos no oficiales, la inflación llega al 25 por ciento”, en tanto -entre paréntesis se aclara que “oficialmente, es del 9 por ciento”-, el artículo señala que “el error del Sr. Lousteau parece haber sido actuar de acuerdo con la promesa de campaña de restaurar credibilidad a las estadísticas oficiales

A continuación, la nota describe al nuevo ministro de Economía, Carlos Fernández, como una “no entidad”, ya que “en la práctica, el propio Sr. Kirchner parece seguir a cargo de la política económica”.

__________________________________________________________________________________

May 1st 2008 | BUENOS AIRES
From The Economist print edition

Dashing hopes of change, Argentina’s new president is leading her country into economic peril and social conflict

EPA

SHE romped to an easy victory in last year’s presidential election by promising to maintain Argentina’s impressive economic performance while easing its social tensions and rebuilding its foreign relations. Yet just five months after Cristina Fernández succeeded her husband, Néstor Kirchner, in the Casa Rosada, Argentina is worse off on all three counts. Already, her government looks in disarray. It has provoked a tax revolt by farmers. On April 24th, it lost its most important new face when Martín Lousteau resigned as economy minister over a policy disagreement. The price of Argentina’s bonds has plunged as investors show little confidence in the government.

With the economy having grown at over 8% a year since 2003, when it began a vigorous recovery from an earlier financial collapse, Mr Kirchner basked in popularity. He was helped by record prices for Argentina’s farm exports but pumped up the economy further, with dollops of public spending and an undervalued currency. He brushed off worries about inflation, strong-arming businesses into freezing prices and ordering an underling to doctor the consumer-price index.

During her campaign, Ms Fernández led some analysts to believe that she would be more moderate than her combative husband. But any such hopes have been quickly dashed. She has kept most of his ministers, his policies and his rhetoric. According to unofficial calculations, inflation has reached 25% (officially, it is 9%).

Ms Fernández shows little sign of curtailing the dash for growth at any price. Mr Lousteau’s mistake seems to have been his intention to act on her campaign promise to restore credibility to official statistics. His replacement, Carlos Fernández, is a non-entity. In practice, Mr Kirchner himself seems still to be in charge of economic policy. “We don’t want a cooling of the economy because that always brought us unemployment, poverty, exclusion and economic concentration,” he told a recent rally of the ruling Peronist movement.

But overheating and inflation are already bringing Argentines some of these woes—and if unchecked will in time bring all of them. The statistics agency has stopped releasing poverty figures. Using an independent estimate of inflation, the poverty rate has risen from 27% in 2006 to 30%, with 1.3m Argentines descending into poverty last year, according to calculations by Ernesto Kritz, a labour economist in Buenos Aires.

To tame inflation and stabilise the economy, the government needs to allow the peso to appreciate, curb spending growth and energy subsidies, and raise interest rates. The longer such measures are postponed, the more painful and unpopular they will be.

Ms Fernández is already in a weaker position than her husband was. Several recent opinion polls give her an approval rating of only 35%. Mr Kirchner used lavish fiscal transfers to buy the support of provincial governors and mayors. But it is getting harder for his wife to match that.

To compensate for Mr Kirchner’s pre-election spending binge, in March she raised taxes on agricultural exports. Buoyed by record world commodity prices and a favourable exchange rate, farmers had hitherto grudgingly accepted the levies. But the tax increase, together with rising inflation, cut the profit margin on soyabeans to just 6%, for example. The farmers launched an unprecedented campaign of strikes, roadblocks and pot-banging protests in city centres.

Taken aback, Ms Fernández’s response was tellingly authoritarian and unstatesmanlike. She accused the farmers of greed and, improbably, of seeking a military coup. Government rent-a-mobs of piqueteros (unemployed protesters receiving state welfare payments) were unleashed against the farmers and their supporters. That backfired. “Cristina managed to do in three weeks what Argentina’s farmers couldn’t over 50 years: unite them,” says Gustavo Martínez of Salvador University in Buenos Aires. The farmers suspended their protests to allow talks to take place. The government seems to be seeking a way to back down.

Even in foreign policy, in which Mr Kirchner showed no interest, Ms Fernández has had little success. Her expressed desire to improve relations with the United States foundered on a complicated campaign-finance imbroglio. Last year customs officers at a Buenos Aires airport impounded $800,000 in cash being brought in by Guido Antonini Wilson, a Venezuelan-American who had arrived on a private plane rented by the Argentine government. Two days after Ms Fernández’s inauguration, American prosecutors charged five men who they said threatened Mr Antonini, who lives in Miami, and claimed to have evidence that the money was for her presidential campaign.

The president seemed to blame the United States government, rather than its courts, for what she called “a garbage operation” against her. A planned visit to Europe last month was curtailed because of the farmers’ protests. While foreign investment pours into neighbouring Brazil, Ms Fernández has done nothing to assure investors that they will enjoy predictable policies while she is in power. The government signed a contract this week for a $3.7 billion high-speed train from Buenos Aires to Córdoba, the first of its kind in Latin America, but it will be paid for with debt.

Ms Fernández still has plenty of time to correct her mistakes. She is blessed with a weak and divided opposition. Her husband has installed himself as president of the Peronist party, still Argentina’s most formidable political machine. But the first couple’s support is narrowing to not much more than the urban underclass organised by that machine.

After her bumpy start, Ms Fernández is being compared to Michelle Bachelet, the similarly hapless president of neighbouring Chile, with whom she is friendly. But at least Ms Bachelet is making her own mistakes. The suspicion in Buenos Aires is that Cristina is paying the price for her husband’s pigheadedness, even if that is something she shares. “The Kirchners’ golden age is over,” says Sergio Berensztein, a political consultant. “Now they’ll have to get used to it.”

Saturday, April 5, 2008

EMBICHADOS: LA PLAGA OFICIAL

Los invito a ver este video que refleja con ironía el conflicto entre el Gobierno y El Campo.

Monday, March 31, 2008

Paro Agropecuario, cacerolazos… y piqueteros K

Como recordarán hace unos días el señor D’Elía fue con toda su “gente” a hacerle cotnra a personas que se manifestaban a favor del campo. También dijo en declaraciones a los medios capitalinos: “no tengo problemas en matarlos a todos” (muy ofuscado evidentemente).

Así es que hace unos minutos estaba leyendo la edición on line de diario La Nación y me encontré con un título que llamó mi atención: D´Elía, el funcionario sin cargo.

Inmediatamente me metí a leer ese artículo y me encontré con párramos como:

 

“Las reuniones con el piquetero tienen sede fija, sea con amigos, dirigentes o periodistas. El bar de Corrientes y Talcahuano queda al pie del edificio donde funciona la Comisión Nacional de Tierra Social, hoy dentro de la órbita del jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Ese edificio albergaba hasta hace un mes la Subsecretaría de Tierras, creada a la medida de D’Elía en 2006, y que él comandó hasta que fue expulsado por respaldar a Irán en el caso del atentado contra la AMIA”.

“Hace dos años que no es funcionario, pero actúa como si lo fuera. Tiene un despacho preparado para él en las oficinas de la Comisión, donde mantiene reuniones a diario. D’Elía va y viene por el edificio, todos lo consultan y se asume sin conflictos como jefe virtual del área que hoy maneja un presupuesto de 14.500.000 pesos. ”

 

Solo los invito a que lean el final de este artículo que escribió Juan Pablo Morales.

Thursday, March 27, 2008

“No tengo problemas en matarlos a todos”

El líder piquetero Luis D’Elía se empeñó hoy en volver a mostrarse como líder de una ofensiva violenta hacia las protestas del campo. Para eso, no dudó en incurrir en los agravios (“Lo único que me mueve es el odio contra la puta oligarquía”) y asegurar: “No tengo problemas en matarlos a todos”, afirmó.

En declaraciones a la radio FM Reporter 650, el ex funcionario kirchnerista aseguró: “Tengo un odio visceral contra los blancos, de Barrio Norte, sépanlo de mi boca”, y agregó: “Es el mismo odio que nos tienen ustedes los del norte a nosotros”.D’Elía fue denunciado en la Justicia por “lesiones” contra un manifestante al que había trompeado en las inmediaciones del Obelisco porteño, durante el cacerolazo del martes a la noche. La presentación la radicó el agredido Alejandro Gahan, comerciante y dirigente de la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú.

Anoche, en la nueva protesta contra el esquema de retenciones a las exportaciones que impuso el Gobierno, D’Elia volvió a irrumpir en la Plaza de Mayo para desalojar a los manifestantes. Otra vez hubo hechos de violencia, con algunas escaramuzas y heridos.

Wednesday, March 26, 2008

Album del PARO AGROPECUARIO

Lo viví arriba de un micro, salí de Retiro (Bs As) a las 8.30am y llegué a destino a las 21.30hs. En un viaje que dura entre 5 y 6 horas. Sin agua, comida ni aire acondicionado.

Entre los pasajeros de mi micro habia un bebé de pocos meses, mucha gente mayor, y una nena de aproximadamente 10 años que era la primera vez que viajaba y venía con su abuela.

Tengo que ir a rendir un exámen de locución a Bs As, y no puedo llegar con este desastre. Estoy a favor del campo, pero Cristina qué hace mientras que tanta gente estamos padeciendo los cortes?.

12.jpg

 

 

21.jpg

 

31.jpg

 

41.jpg